Viaje de ida: Ibiza y Formentera (I)

Foto 15-8-15 23 45 07Después de tantos preparativos, mejoras, cambios, sustos, alegrías y demás trabajo hecho en el barco, llegaron nuestras merecidas vacaciones. Nuestro primer plan era visitar las islas de Córcega y Cerdeña, como objetivo principal teníamos el precioso Estrecho de Bonifaccio. Eugenia estaba encantada con las fotos y guías que habíamos consultado sobre la zona y pese a que los vientos allí suelen soplar con bastantes ganas, nos apetecía mucho hacer nuestra primera travesía con el barco con ese rumbo, y poder encontrarnos los dos a solas en ese mar desconocido y precioso, solos con el Infinito y la siempre notoria presencia de nuestro primer oficial Tritón. Teníamos los derroteros estudiados, las cartas e incluso los pabellones de cortesía para ambas islas. No obstante, el problema con el motor y la demora que nos causó la instalación del nuevo, tuvimos que cambiar a nuestro pesar de destino por falta de tiempo suficiente para ir tranquilos. Eugenia propuso acertadamente ir a Formentera a pasar las dos semanas que nos quedaban de vacaciones. Era una travesía que nos permitiría probar el barco y todo aquello que habíamos instalado. Debido a que llevábamos casi un mes sin motor, había muchas cosas que no habíamos probado navegando, así que saldríamos de Barcelona estrenando motor, paneles solares, emisora BLU, dinghy, trinquetilla, etc.

Foto 16-8-15 21 50 39El objetivo estaba claro: sol, aguas turquesas y travesía. La primera parada para la preparación del viaje fue el supermercado Makro, donde compramos innumerables reservas de comida y bebida de todos los tipos. ¡Nos sorprendieron enormemente las magnitudes de los productos que vimos y compramos! La siguiente parada fue una gasolinera donde cargamos tres bidones de 20L. con gasoil para tener algo más de autonomía. Con todo cargado y estibado (no sin poca dificultad) habíamos tomado ya consciencia de cómo deberíamos hacerlo cuando preparásemos una travesía de varias semanas de duración, que con lo que compramos seguro que hubiéramos sobrevivido incluso ganando algunos quilos.

Eugenia estaba excitada de poder dejar por fin Barcelona después de dos semanas tensas debido al tema del motor y las ganas que teníamos de dejar atrás esta península, que con cariño nos tiene más que ocupados durante todo el año, eran irrefrenables. El parte meteorológico no era de lo más propicio para una travesía a Formentera, así que después de deliberar con las cartas y los Gribs decidimos ir bajando siguiendo la línea de la costa antes que poner rumbo a la isla de Mallorca y recalar después por Tagomago.

Zarpamos de Port Olimpic el dia 15 de Agosto a las 1223Hz con rumbo SSE, con todas las velas izadas (a excepción del stay entre-palos). El viento fue calmando, como es de costumbre y dejó paso a una copiosa lluvia que nos caló hasta los huesos. Sobre las 2130Hz, esa lluvia se convirtió en tormenta eléctrica y la mar se convirtió en un espectáculo de fuegos artificiales. Con todo este panorama, y a escasas 8′ de Torradembarra, decidimos pasar la noche tranquilos, así que a las 2233Hz dábamos amarras en dicho puerto. La sorpresa fue descubrir que la electrónica entera había caído, el cuadro al parecer no recibía electricidad. Buscamos alterados con dos linternas por todos los rincones del barco, hasta que Eugenia descubrió una pequeña entrada de agua debajo del compartimento de las baterías; la probé: agua salada. Seguimos buscando el origen de la avería, aunque ahora tenía algo más claro qué había pasado. Fui directamente a comprobar la válvula anti-sifón del motor y efectivamente había faltado, entrando agua de la refrigeración hacia un pequeño compartimento cuyos impornales estaban completamente atascados por pelo de perro. Al parecer, la enorme chapuza que teníamos por instalación eléctrica y que no habíamos tenido tiempo de cambiar, nos había jugado una mala pasada. Reparé toscamente el cable negativo que se había desconectado de la regleta totalmente oxidada y nos pusimos a dormir. El día siguiente rehíce bien las conexiones y zarpamos de nuevo.

Aunque la lluvia había cesado por completo, el viento fresco nos recordaba una vez más que el verano se estaba terminando. Salimos de Torredembarra a las 1330Hz con algo más de 20′ de ceñida que arrecieron a 30/35′ en las siguientes dos horas. Inmediatamente la mar se levantó feroz y corta como solo el Mediterráneo sabe hacer, no obstante esto disfrutamos de un gran día de navegación y de pesca, llevando al frigorífico dos preciosos bonitos que nos darían de cenar. La electrónica fallaba de nuevo de manera interFoto 17-8-15 11 05 43mitente y el viento seguía arreciando fuerte, así que recordando que estábamos de vacaciones y no teníamos ninguna prisa, decidimos recalar en l’Hospitalet de l’Infant. Este pequeño puerto
(cito textualmente del cuaderno de Bitácora) “resultó ser, además de pequeño, feo y sin ningún tipo de encanto, caro y desagradable.”

El día siguiente, 17 de Agosto, zarpamos de l’Hospitalet de l’Infant rumbo Formentera con la intención de recalar Columbretes. Fue un día de viento agradable y cálido, abierto a 60º de nuestra proa. Navegábamos con todo el velamen izado a poco menos de 6′ y para nada teníamos ningunas ganas de hacer algo más en nuestra vida que eso. No obstante, Formentera se resistía a nuestra proa una vez más. Sobre las 1600Hz, desapareció completamente el viento en cuestión de minutos, cosa extraña teniendo en cuenta que nos encontrábamos al sur de la desembocadura del río Ebro, lugar conocido por su constante viento fresco. La mar de fondo seguía, no obstante, balanceando dulcemente nuestro velero y una corriente de unos 2′ seguía haciendo derivar al Infinito; por desgracia hacia la cálida arena del Delta. Fue al intentar encender la máquina, cuando el sonido que obtuvimos por respuesta fue nada menos que un leve golpecito de relé. Las baterías al parecer se habían comunicado. Después de algunas comprobaciones vimos que las baterías estaban suficientemente cargadas para el motor de arranque pero que este, al parecer, no tenía fuerza suficiente para ello. Inmóviles y a merced de la corriente y la mar de fondo, abiertos totalmente a la mar, llamamos a Salvamento Marítimo de Tarragona para avisar de nuestra situación. Les dije que estábamos bien e intentando resolver nuestro problema.

Foto 17-8-15 22 32 20A las 1915Hz tomamos remolque de la Salvamar Achernar y después de un vertiginoso remolque a 10′, atracamos en el muelle de “cortesía” del CN Sa Ràpita, al lado de la gasolinera; agotados y exhaustos. La amable tripulación de la Achernar nos brindó toda la ayuda que pudimos necesitar, y nos dijeron que podíamos disponer de agua y luz en el muelle donde nos habían abarloado para realizar las reparaciones que fuesen necesarias e irnos el día siguiente. Agradecidos por la ayuda, nos hicimos una cena caliente y nos pusimos a dormir.

El día siguiente a primera hora de la mañana, una vez arreglados los fallos mecánicos pudimos arrancar el motor para dejar el muelle de cortesía. Como no teníamos claro el haber solucionado el problema, preferíamos pasar allí el día entero para seguir con las reparaciones y abastecernos de una batería nueva por lo que pudiese pasar, así que nos
trasladamos a Marina Sant Carles, donde fuimos muy bien recibidos. Es un puerto muy tranquilo, amplio, con vistas preciosas e integrado en el corazón de la naturaleza del Delta del Ebro.

Foto 18-8-15 10 12 48Una vez atracados en el amarre asignado, nos dirigimos a un comercio cercano en busca de una nueva batería. Entramos en el establecimiento y me dirijo al encargado pidiendo baterías de 100A. Cuál fue la sorpresa de ambos cuando dos señores, que hasta el momento entablaban conversación con ahora nuestro interlocutor, se giraron bruscamente y dijeron que si nosotros estábamos buscando algo, ellos también; y justamente nos buscaban a nosotros. Eugenia y yo nos miramos rápidamente convencidos que el humor local era algo curioso, aunque la seriedad con la que continuó su mirada sobre nosotros, no auguraba ser parte de una broma pesada. ¡Uno de ellos nos dijo que nos habíamos ido sin pagar! – ¿De dónde? pregunté inmediatamente. Me respondieron que del Club Náutico con actitud chulesca y amenazadora. Añadieron que iban a buscarnos ya que habían escuchado por radio que nos dirigíamos a Marina Sant Carles y que de no querer pagar lo que debíamos darían noticia a todos los puertos de nuestra tendencia morosa. Encendidos de rabia por la actitud de esos dos impresentables preguntamos qué exactamente querían cobrarnos. Respondieron que la noche de amarre en el Club. Intenté averiguar por qué maldita razón nadie de su “Club” no vino a comunicarnos en ningún momento que la estancia en el muelle de “cortesía” no era de cortesía ni siquiera para los barcos que, sin ningún tipo de elección al respecto, llegan remolcados sin maniobra y son abarloados a ese muelle conjunto a la base de Salvamento Marítimo, pero las respuestas solo buscaban que pagásemos los 25€ que pedían; incluso llevaban consigo el datáfono que no consiguieron hacer funcionar. Les dijimos que cobrasen lo que hubiesen de cobrar pero que esto no era, de ningún modo, propio del buen hacer marinero, ni mostraba ningún respeto hacia la comunidad náutica ni humana en general. Ahora les añadiría alguna frase que con los días se me ha ido ocurriendo, pero que por alguna razón, no supe vocalizar en esos instantes. Su actitud me parece una enorme falta de respeto hacia nosotros, sobretodo por el hecho de montar ese numerito chulesco dentro del comercio donde estábamos y delante del encargado, que además no tenía porque presenciar una humillación de este calibre. Realmente espero, que por alguna casual razón, alguno de los dos personajes acabe leyendo estas líneas antes de que termine de redactar mi carta de disconformidad que espero mandar en breve a la junta de este Club, expresando mi opinión personal y profesional sobre la actitud de los protagonistas y sobre esta política recaudatoria.

Foto 20-8-15 9 07 55Reparadas las averías y añadida la batería nueva, zarpamos de Marina Sant Carles con un muy buen recuerdo tanto del personal de la Marina como de los amigos que hicimos y aunque rabioso por lo sucedido con los verdugos de Sa Ràpita, fue un día lleno de satisfacciones a bordo de nuestro pequeño velero. Enmendamos rumbo SSE en dirección
Columbretes, recibimos a bordo muy gratamente a cuatro bonitos muy bonitos que tuvieron la genial idea de embarcarse en nuestra aventura marítima y acompañarnos a los tres durante la cena, junto un blanco casi helado que solo tuvimos el placer de probar Eugenia y yo.

Foto 16-8-15 21 56 02A las 1907Hz, con una velocidad media de 6′ recalamos el faro de Islas Columbretes y seguimos rumbo 165′, hacia Formentera. Al llegar a la isla el viento habia arreciado bastante y había rolado totalmente a SSE así que la ceñida hacia el puerto de la Isla era pesado. Fue durante uno de esos bordos generosos, cuando el motor, arrancado para ayudar al avance se paró lentamente, sin brusquedades. -¡El gasoil! pensé. -Al no tener medidor de nivel a lo mejor he hecho mal los cálculos, fiándome solo de las especificaciones del fabricante del motor y de los consumos hasta día de hoy.- Así que volcamos uno de los bidones de 20l. al tanque de gasoil, sorprendiéndonos el hecho de que no cupo entero, así que no nos habíamos quedado sin gasoil. Contacté por teléfono con nuestro mecánico Ochavo y me comentó que seguramente me había entrado porquería en el filtro de gasoil, que estos motores no se paran por nada del mundo mientras tengan gasoil. Bajé y desmonté el pre-filtro en medio de una ceñida más que bonita mientras Eugenia se encargaba de la maniobra y de la caña de timón. No obstante, el motor no arrancó. Compruebo baterías: muertas. -¡Maldición! Cambio de planes, rumbo Ibiza.

Atracamos a vela en Marina Botafoch, ya que fue la única con disponibilidad para nuestro barco. Allí localizamos a dos simpáticos hermanos que solucionarían todos nuestros problemas eléctricos y sustituyeron de inmediato las baterías que definitivamente estaban muertas, a excepción de la que compramos nueva que hacía mal contacto. Una vez reparado todo esto, ¡empezaron por fin nuestras merecidas vacaciones turquesas!

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4 comentarios

  1. Muy buen post! Me gusto mucho esto cuento y lo siento mucho por la actitud grosera de estos señores, pero como ya estan aprendiendo, en el mar o cerca de eso hay todas calidaded de ser humanos, los buenos y los malos. Suerte para nuevas aventuras!!

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